Título: Cumanday.
Año: 2014.
Técnica: performance.
Dimensiones: 10×10 metros aproximadamente.
Materiales: cuerpo, piedras volcánicas, proyección.
El performance inicia con un viaje al volcán activo Cumanday, trayendo a la sala su vestigio material: piedras. La materia-cuerpo se pone en relacionamiento con la materia-piedra y su cualidad común: el peso. El cuerpo intenta cargar tantas piedras como sea posible, luego intenta cargar los cuerpos de los asistentes y que esos cuerpos carguen las piedras y se carguen entre ellos, mientras se proyecta en la pared un video del volcán en actividad. Luego, se entrega a cada asistente una piedra, mientras se le susurra al oído la palabra “Cumanday”, un nombre desconocido por la gran mayoría de gentes del Eje Cafetero, pero que designa un lugar común para nosotros, el volcán Nevado del Ruíz. Cumanday es el nombre dado a este volcán por los pobladores originarios de este territorio, los indígenas Carrapas y Quimbayas; significa Padre Mayor y expresa la pertenencia que estas comunidades tenían respecto a él. La acción de nombrarlo nuevamente por su nombre, olvidado por el proceso de colonización, nos recuerda una de las primeras maneras de apropiarnos de la tierra: la palabra, el lenguaje. Volverlo a nombrar significa volver a poblar de sentido nuestro territorio, de correspondernos con él mediante la materialidad que nos une.



